Comunidades resilientes frente a los choques y desastres
La planificación y el diagnóstico de la resiliencia comunitaria promueven la participación de las comunidades vulnerables a los múltiples riesgos causados por el hombre y la naturaleza
"¡Un paso atrás y dos o más adelante!". Esta fue la enérgica y vibrante respuesta de los participantes de un taller a la pregunta “¿qué es la resiliencia comunitaria?" Esta respuesta pronto se convirtió en el lema y motivación de los recientes talleres en tres Programas de Desarrollo de Área financiados por Australia e implementados en Perú y Brasil.
Por medio de actividades participativas, los miembros comunitarios dialogaron y analizaron la resiliencia de sus comunidades. Los dos días de los talleres permitieron a 271 niños y niñas, jóvenes y adultos entender que podían reducir el impacto que los embates y desastres ocasionaban en sus comunidades. Las sesiones guiaron a los participantes hacia un proceso de identificación de riesgos y hacia un esfuerzo enfocado en el incremento de sus capacidades tangibles e intangibles. Los asistentes empezaron a diagnosticar su resiliencia comunitaria al describir las vulnerabilidades y capacidades en 7 áreas interrelacionadas de la vida comunitaria: las áreas humana-cultural, física-estructural, financiera-económica, política-social, espiritual, tecnológica-científica y el área de medio ambiente-salud (la cual incluye la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible, así como la ganadería)
El modelo conceptual de proyecto para este diagnóstico provino del Marco de Vidas Resilientes , el cual combina un modelo holístico de vidas y modos de subsistencia sostenibles con mejores prácticas reconocidas a nivel internacional en el área de reducción de riesgos de desastres (RRD). Este modelo pretende ayudar a las comunidades a identificar la forma de fortalecer su resiliencia a lo largo del continuo o línea secuencial entre el desarrollo y los desastres en sus comunidades.
Durante los talleres de dos días, el conocimiento colectivo y la experiencia de los participantes salió a la luz por medio del trabajo en grupos pequeños. Esta interacción fue enriquecida por la diversidad de los participantes: Hubo un mutuo consentimiento con respecto al apasionado análisis de un adolescente sobre el ciclo de la pobreza en su comunidad; los adultos de más edad compartieron su opinión sobre cómo la resiliencia comunitaria de sus comunidades había cambiado con el transcurso del tiempo.
Cada uno de estos participantes elaboró una viva imagen de la resiliencia comunitaria, que fue captada en un juego con piezas conformadas por los mismos participantes, y que fue denominado la "Rueda de la Resiliencia" (Resilience Wheel) . Cada rayo de la Rueda de Resiliencia representa un área de potenciales vulnerabilidades y capacidades, o de resiliencia. Conforme los participantes aplicaban y liberaban la tensión (con el correspondiente efecto de rebote) en el "rayo" que les correspondía, pudieron experimentar a un nivel físico el impacto que tenía la vulnerabilidad o la resiliencia de sus áreas sobre el resto de la comunidad.
Se les solicitó a los participantes representar cada una de las siete áreas de vidas y modos de subsistencia de la rueda de resiliencia. Se les preguntó si su área temática había mejorado o empeorado el año pasado. Cuando respondían que había habido una mejoría (más resiliencia), se les pedía que dieran un paso adelante (lejos del centro de la rueda). Si respondían que las cosas habían empeorado (más vulnerabilidad), se les pedía que dieran un paso atrás (hacia el centro de la rueda). Si respondían que las cosas se habían puesto mucho mejor o mucho peor, se les pedía que dieran dos pasos adelante o dos pasos atrás, respectivamente.
Entre las varias dinámicas del juego de la rueda, se les pedía a los participantes rotar en sentido de las manecillas del reloj, aplicando un nivel tolerable de tensión en la rueda, lo cual era una metáfora de la "comunidad resiliente", en donde todos los rayos (áreas temáticas) de la rueda se fortalecían. El eje de la rueda, que representa la dimensión espiritual de la rueda, es decir, la visión, misión y valores centrales de VM, era sujetado firmemente por el personal de resiliencia (un simbolismo de la Meta Maestra de LACRO).
Los miembros del público en la periferia o parte externa de la rueda también participaron. Se mencionó cada uno de los riesgos más importantes causados por la naturaleza y por el hombre, y se le pedía a un miembro del público introducir el riesgo a la rueda de resiliencia para ver cómo este afectaría su desempeño.
Durante el taller para niños, niñas y adolescentes, también se puso en práctica el juego de la Rueda de Resiliencia. Además, esto fue complementado con el juego de la Rueda de "Resiliencia y Riesgo", en el que los participantes hacían girar tanto la rueda de resiliencia como la rueda de riesgos simultáneamente para determinar de qué forma los riesgos causados por la naturaleza y por el hombre afectan las vidas y modos de subsistencia de la comunidad.
El mensaje que se transmitía era que si las vulnerabilidades en las vidas y modos de subsistencia pudieran ser reducidas (y si por otro lado se pudiera incrementar la resiliencia), entonces los riesgos causados por la naturaleza y el hombre representarían una menor amenaza para las comunidades. Dicho de otra forma, al incrementar las capacidades de la comunidad para desarrollar destrezas de vida y modos de subsistencia (reduciendo así sus vulnerabilidades), se ayuda a que las comunidades prevengan o mitiguen el efecto de los riesgos que resultan en desastres causados por la naturaleza y por el hombre.
En resumen, un mensaje central que el PRC de LACRO pretende comunicar es que los desastres pueden a menudo reducirse a simples sucesos si las capacidades humanas se desarrollan lo suficientemente como para enfrentar de forma efectiva los riesgos causados por la naturaleza o por el hombre y las vulnerabilidades relacionadas.
Al final de estos talleres, los participantes finalizaron un diagnóstico de los riesgos causados por la naturaleza y por el hombre, un amplio análisis de capacidades y vulnerabilidades presentes a lo largo de la vida comunitaria, y un plan de acción impulsado por la comunidad. El plan de acción detalla los siguientes pasos para estas comunidades en sus esfuerzos por desarrollar actividades para fortalecer su resiliencia. La oficina local del PDA también realizará su propio diagnóstico con el fin de enfocarse en actividades para el desarrollo de capacidades durante la vida de este proyecto.
Durante el tiempo en que los talleres fueron realizados para adultos, niños/niñas y adolescentes, Steve Latham, Gerente de Proyectos de Resiliencia Comunitaria, fue invitado a asistir a una reunión de asamblea comunitaria que coincidió con el 150 aniversario de K'ana (hogar del famoso líder latinoamericano para la liberación, Tupac Amaru). En este evento se inauguraron conjuntamente dos proyectos financiados por Visión Mundial Australia, el PRC de LACRO y el Proyecto de Desarrollo Sostenible. Como se puede apreciar en esta imagen, el presidente comunitario de Hampatura (una de las dos comunidades en K'ana) entrega gentilmente un regalo al Gerente de Proyectos de Resiliencia Comunitaria como muestra de aprecio por la participación de su proyecto en Hampatura.
El Proyecto de Resiliencia Comunitaria está siendo implementado actualmente en Brasil y Perú, con el generoso financiamiento de Visión Mundial Australia. Este proyecto nació al reconocer el hecho de que es posible eliminar abruptamente la inversión en el desarrollo si las comunidades trabajan para reducir su riesgo a los embates naturales, económicos y sociales, y a los desastres que las amenazan. Además, la Confraternidad de Visión Mundial ha colocado el tema de la resiliencia comunitaria como uno de los seis Objetivos de Ministerio, reconociendo que nuestro trabajo con las comunidades vale poco si estas no se fortalecen al enfrentar las adversidades por sí solas.
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