Cerca de mil millones de niños, niñas y adolescentes viven en condiciones altamente empobrecidas y de riesgo. De éstos, aproximadamente, 210 millones de niños y niñas en todo el mundo están obligados a trabajar para su propia subsistencia, muchos y muchas bajo condiciones deplorables del trabajo forzado.
En toda América Latina y el Caribe, alrededor del 60 por ciento de niños y niñas- más de 100 millones- viven en condiciones excepcionalmente difíciles a raíz de la pobreza. Esto incluye un estimado de 36 millones de personas menores de edad en actividades laborales, y aproximadamente sies millones en condiciones de malnutrición.
Casi 11 millones de niños y niñas mueren antes de completar los cinco años debido a causes prevenibles como la deshidratación, infecciones respiratorias, cuadros de desnutrición aguda, agua contaminada y condiciones insalubres.
En la región, la violencia es endémica y amenaza comunidades, familias y personas menores de 18 años. Cada año, más de seis millones de niños y niñas son víctimas de agresión física y psicológica en sus propios hogares. De éstos, 85 000 mueren por un trato violento en manos de algún miembro de su propia familia.
Cerca de la mitad de los y las estudiantes en escuela primaria, desertan de sus estudios antes de completar su sexto año. La discriminación basada en género priva a muchas niñas de educación y comida, mientras se les relega a un estatus inferior.
La epidemia del VIH y SIDA afecta cada vez más a niños, niñas y adolescentes, así como a mujeres y los grupos más vulnerables. En esta región más de dos millones de adultos, jóvenes, niños y niñas viven actualmente con VIH y SIDA y más de medio millón de éstos han perdido a sus padres debido a esta pandemia.